The use of ultrasound imaging in dermatology.

Abstract

La ecografía cutánea ha irrumpido recientemente en nuestra especialidad al igual que en otras (Urología, Reumatología, Anestesiología, etc.) para formar parte de las herramientas diagnósticas de las que puede disponer hoy en día el dermatólogo en algunos centros. Es un instrumento que complementa la consulta y aporta al dermatólogo una información muy valiosa tanto para el diagnóstico como para el tratamiento1--3. La ecografía se basa en la emisión de una onda de ultrasonidos a través de un transductor y su posterior recuperación tras atravesar las diferentes interfases de los tejidos con los que la onda choca (reflexión del ultrasonido). Esta recuperación del sonido se realiza de nuevo por el transductor que ha emitido la onda, y se traduce en un voltaje que genera diferentes imágenes en un monitor. Los parámetros más básicos a tener en cuenta cuando se realizan ecografías son la frecuencia a la que se emite el ultrasonido y la profundidad a la que este llega. En otras especialidades, como en Ginecología o en Cirugía General, los ecógrafos utilizan frecuencias bajas con grandes profundidades para visualizar vísceras internas. En el caso de la Dermatología se requieren frecuencias altas (en torno a los 15 MHz) con bajas profundidades (en torno a 3 cm) para observar con nitidez las estructuras superficiales. El modo B o balance de blancos es el modo en el que se observan las imágenes en diversas tonalidades de blancos, grises y negros. Complementario a este modo se encuentra el modo doppler con sus variantes. Este último modo muestra en 2 colores (azul y rojo) los cambios que experimenta

DOI: 10.1016/j.ad.2014.03.007

Cite this paper

@article{EcheverraGarca2014TheUO, title={The use of ultrasound imaging in dermatology.}, author={Bego{\~n}a Echeverr{\'i}a-Garc{\'i}a and Jes{\'u}s Manuel Borbujo and Fernando Alfageme}, journal={Actas dermo-sifiliograficas}, year={2014}, volume={105 10}, pages={887-90} }